
Ayer fue una de esas tarde extrañas… estuve toda la tarde en mi casa escuchando música… de hecho repasando casi completa la discografía de King Crimson (In the court, Lizard, Lark’s.., Starless, Discipline…Thrak.. The power to Believe… Projekcts… etc) y he llegado a la conclusión que escogí muy bien a la banda que se iba a transformar en mi favorita.
Aún me cuesta entender como casi después de 40 años el grupo siga manteniendo su esencia casi intacta… claro… el tiempo ha pasado, los ritmos han cambiado, también los integrantes… hoy la influencia de grupos como Tool o Porucupine Tree se nota, pero lo que no deja de impresionarme es que el espíritu innovativo de Crimson (quizás deba decir de Robert Fripp), ha logrado romper cualquier barrera musical que me pueda haber imaginado… está ahí… esperando estar nuevamente a la vanguardia del progresivo (algo así como estar a la vanguardia entre los vanguardistas… ufff que envidia!)…
¿Será que realmente Fripp ha logrado establecer una conexión real con la música? o se habrá transformado en un puente real entre la música y el entorno… ufff no se si será tan así, pero cada vez creo que me convenzo más que algo raro pasa por la cabeza de ese viejo (en buena onda lo de viejo!)… y me resulta inquietante (como la Devil’s Triangle – para los que cachen).
Realmente espero con ansias una nueva entrega de este grupo, ojalá Fripp nos alcance a deleitar al menos una vez más con la música mítica de esta agrupación… con sus soundscapes y sus improvisaciones y con todo lo que significa para un melómano como yo (fanático de KC) un nuevo estudio de esta banda.
